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NUESTRAS EMOCIONES…PESAN?

Aunque se oiga extraño,hay kilos que vienen del alma.La tristeza,el resentimiento ,el odio,la ansiedad también pesan.Por eso es importante cuidar nuestras mentes si queremos que la balanza no marque el peso de las emociones negativas.

La primera solución es saber buscar ese lugar interior que nos de equilibrio y la oportunidad de ser felices.

Cuando estamos deprimidos o tristes el mundo se torna poco interesante y sin matices ,no hay nada que te de alegría  y nuestro cuerpo no se queda al margen del dolor ,desde el cerebro  especificamente el hipotálamo se genera una señal biológica neuro-endocrina que prepara al cuerpo a luchar o resistir.

El stress prolongado puede aumentar nuestro  peso incluso aunque hayamos comido menos.La responsable de esto es una hormona llamada cortisol. Esta  en principio buena y necesaria ,es en gran parte la responsable que nuestras neuronas sigan recibiendo glucosa  para no desfallecer.No obstante una tasa de cortisol elevada por mucho tiempo crea un aumento de peso repentino.Las células de grasa  no se quedan al margen del dolor ni de la infelicidad.

Para cuidar nuestro cuerpo no hay nada tan efectivo como cuidar la mente.Hay que efectuar pequeños cambios en la manera de enfrentar el día,practicar técnicas de relajación o tomar alimentos dirigidos a cubrir nuestras necesidades tanto físicas como emocionales.Podemos ayudar a nuestro organismo a segregar sustancias que nos proporcionen bienestar.

¿Que podemos hacer?

La mente necesita momentos de tranquilidad para no hacer nada. Poder disfrutar del cielo, el mar, la naturaleza.Cuando te detienes a contemplar con serenidad la naturaleza se recobran fuerzas para seguir.

Hay que afrontar activamente cualquier situación que nos angustie.No esconder la cabeza como el avestruz.Buscar una posibilidad al cambio.

Recibir contacto físico,un abrazo por mas de 20 segundos de un ser querido.un masaje relajante, bañarse junto a su pareja .

Intentar cambiar la expresión de la cara de tristeza, sonreir .Es una apuesta neurológica para disminuir la angustia. Al sonreir retroalimentas tus emociones.

Procurar una alimentación que contemple un plus de nutrientes dirigidos a la mente.Necesitamos consumir alimentos con vit. B sobretodo vitamina B3 para que el triptófano no se desvie para producirla sino se use para fabricar serotonina, neurotransmisor del bienestar y la tranquilidad. La encontramos en los frutos secos y cereales especialmente la levadura de cerveza y el germen de trigo.El pescado azul,mariscos,atún.Vegetales como rúcula,lechuga,espárragos y en el chocolate entre otros.

Cuando estemos nerviosos la respuesta es caminar,correr…ejercitarnos para liberar toda esa adrenalina que se esta generando.

El olfato también ayuda a relajarnos.Oler un café recién colado,un pan recién horneado ,un perfume favorito  te recordará que estas en casa ,tu refugio.Los aromas tienen la misteriosa capacidad de evocar el pasado con  una exquisita nitidez emocional.

Tomar una ducha a media tarde.El agua en movimiento  confirma un efecto relajante.

Nuestra mente es la primera que se ve reflejada en la balanza y es en ella donde debemos centrar la mayor parte de nuestro esfuerzo si queremos reducir esos kilos de más.Unos kilos que no son otra cosa que la punta del iceberg,la señal inequivoca de un cuerpo que se está quedando sin reservas